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NOMBRAMIENTOS 2019

 

 

 


ARANCEL DIOCESANO – AÑO 2019

 

 

 

 


Lo que sale de dentro

 

El próximo 6 de marzo será miércoles de ceniza y se dará inicio al tiempo de la Cuaresma. Pensar en estos días es traer a la mente la imposición de la ceniza en la frente y las prácticas del ayuno, la abstinencia de carne, la limosna y la oración. El miércoles de ceniza es tal vez el día de más alta asistencia a los templos y los viernes de Cuaresma son los días en los que no se ingiere carne de res. Hay muchísimos fieles para los que estas prácticas y otras más han de ser practicadas de todas maneras: si no se recibe la ceniza quién sabe qué puede pasar; quien no se acerca a ella considera que ha cometido un gran pecado y tal vez por esa razón algo malo va a sucederle en el año; quien come carne un viernes de Cuaresma queda con esa culpa y debe ir a confesarse. En ambos casos se puede decir que se cae en la conciencia de una impureza, o de una culpa; y esto se siente como algo grave; a lo mejor más que otras acciones en la vida.

Ante esto que sienten los fieles están las palabras de Jesús en el Evangelio de Marcos 7, 14-23: “Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre… lo que sale de dentro, eso sí mancha al hombre”. Ni la carne, hace impuro al que la come un viernes de Cuaresma, ni la ceniza hace puro al hombre que la recibe.

La sentencia de Jesús es clara y directa: la pureza o impureza del ser humano está en lo que produce el interior, es decir, el corazón. Por eso es que Jesús habla que del corazón es de donde brotan los malos propósitos, los adulterios, la codicia, la deshonestidad, la ira, la violencia y las pasiones. Esto es lo que hace impuro, lo de dentro; no lo de fuera, la ceniza y las prácticas de Cuaresma están para dirigirse y combatir las impurezas del corazón. Esto es lo que nos pide el Señor en todos estos días desde el miércoles de ceniza. Las prácticas de la Cuaresma son las que ayudan a la persona a ser pura; claro está que no hay que olvidar que es Dios el que con su misericordia, su perdón y su acción de gracias el que nos convierte en puros. Si hacemos oración, damos limosna, nos empeñamos en la práctica de la caridad es para disponernos para que Dios nos haga puros; y, siendo puros podamos producir obras puras. De esta manera, acercarnos a la imposición de la ceniza y abstenernos de comer carne los viernes es para permitirle a Dios nos purifique y nos haga puros en todos los pensamientos, palabras y obras de nuestro diario vivir.

De esta manera, la Cuaresma con sus prácticas tiene una finalidad: hacernos más puros, es decir, menos impuros; y esto será posible en la medida en que el corazón de cada uno piense, obre y manifieste una vida de obras y palabras de acuerdo con las enseñanzas de Jesús y con su ejemplo de vida. Por tanto, la práctica de la oración en Cuaresma ha de hacernos más atentos a la presencia y al amor de Dios presente y actuante en la vida de cada uno; nos hará más obedientes a la Palabra de Dios; hará de nuestro vivir, una vida en la amistad permanente con el Señor; nos hará conocer, amar, estar con Dios; nos hará más confiados y esperanzados en Dios el Padre de todos.

La práctica de la abstinencia y el ayuno hará de nuestro corazón, un corazón más humilde y pobre para Dios, nos hará vivir menos preocupados exclusivamente por tener todo y solo para sí mismos; nos hará más libres de la esclavitud del poder del mal; nos hará mejores hijos de Dios, seremos menos egoístas, autosuficientes y prepotentes. La abstinencia y el ayuno en Cuaresma en definitiva nos ayudarán a no caer en la tentación de ser los señores, jueces y dueños de todo y de todos.

La preocupación por poner en práctica el mandamiento de la caridad y la invitación a dar la limosna, nos hará ser más parecidos a Jesús en su amor y en su atención para con los más pobres y necesitados; nos hará sentir el sufrimiento y la debilidad tal como lo sintió el Señor y fue misericordioso. La Campaña de la Comunicación Cristiana de Bienes en esta Cuaresma 2019 nos invitará a ser más generosos con el dinero para ayudar a que los más necesitados puedan ser atendidos y ayudados en sus necesidades especialmente de alimentación a través del Banco diocesano de Alimentos, o a través de las parroquias o de la organización de los obispos colombianos. Dios nos quiere generosos con nuestro dinero. La visita a los templos del miércoles de ceniza será la manifestación de cada uno de nosotros que se acerca con un corazón que quiere ser purificado por el amor de Dios; el dolor por el mal y las impurezas que hay dentro de nosotros serán las que nos impulsen a la ceniza para pedirle al Señor que nos haga puros, que nos limpie. No es la ceniza lo que nos purifica, es Dios con su amor y poder el que nos hace puros en lo más profundo del corazón.

Jesús en el sermón de la montaña propuso: “Dichosos los limpios de corazón porque ellos verán a Dios” (Mateo 5,8). La limpieza y la pureza son los que nos llevan a Dios. Las prácticas cuaresmales con la ceniza serán una buena práctica que nos dispondrá para que Dios nos haga limpios especialmente a través del sacramento de la confesión.

Los días de Cuaresma son la oportunidad para prepararse a la Semana Santa, especialmente para que en los días jueves en la tarde, viernes y sábado santos y domingo de pascua Jesús aparezca triunfante, luminoso y lleno de vida y amor, y nosotros lo podamos ver con los ojos de la fe limpios de corazón. “Quien nos hace puros es Dios para que de esta manera todo lo que brote desde dentro de cada uno sea amor, luz y vida”.

 

+ Héctor Cubillos Peña
Obispo de Zipaquirá

 


 

 

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Santuarios y Lugares Sagrados

  • Basílica Menor del Santo Cristo (Ubaté).


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Ayudas Litúrgicas

Lectura Santa para el 31 de marzo de 2019

CUARTO DOMINGO DE CUARESMA

 Textos: Josué 5,9-12; Salmo 33; 2Corintios 5,17-21; Lucas 15, 1-3. 11-32

Padre, pequé contra el cielo y ante ti, ya no merezco ser llamado hijo tuyo” (Lc 15,18-19)

Lectura Santa del 31 de marzo

INDICACIONES LITÚRGICO PASTORALES

24 de marzo de 2019

 

Domingo 3° de Cuaresma

Materiales de Cuaresma 2019