Inicio

Bienvenidos:

 


ORDENACIÓN SACERDOTAL

 

 


OCTAVO CHOCOLATE SANTAFEREÑO DE LA SOLIDARIDAD

 

El día 10 de mayo en las instalaciones del restaurante La Triada (antiguo Funzipa), el grupo de damas voluntarias en cabeza de su directora Nidia de González organizaron el tradicional Chocolate Santafereño de la Solidaridad, con el fin de recaudar fondos para el sostenimiento del Centro Sacerdotal San Juan María Vianney. El evento contó con la participación de fieles de distintas parroquias de las Zonas Pastorales de la parte centro de la Diócesis, personal de la curia y algunos sacerdotes.

En las palabras de inauguración a cargo del Señor Obispo, Monseñor Héctor Cubillos Peña, resaltó el apoyo tanto material como espiritual por parte de los miembros que componen ésta Iglesia particular en el sostenimiento de la misma y de sus sacerdotes; enfatizando la extraordinaria labor por un lado que promueve el comité de Damas Voluntarias y por otro la función que cumple el Centro Sacerdotal San Juan María Vianney como casa para el cuidado y bienestar de los sacerdotes en edad avanzada o en caso de enfermedad.

 

                    

 

 


 

Maestro preparado= estudiante formado= calidad educativa

Por: Carlos Eduardo Villamil Pbro. Delegado Episcopal par la Pastoral Educativa

La calidad de la educación se aprecia en la manera como la comunidad educativa: (docentes, alumnos, padres y comunidad en general) juegan un papel activo en la y permanente labor de mejorar los procesos.

Es así como la potencia del concepto de calidad es que se logre un enfoque total, multidimensional, que permite ser aplicado a cualquiera de los elementos que entran en el campo educativo. Se puede hablar de calidad del docente, de calidad de los aprendizajes, de calidad de la infraestructura, de calidad de los procesos.

La calidad educativa para Borges Rodríguez “es socialmente determinada, es decir que se lee de acuerdo con patrones históricos y culturales que tienen que ver con una realidad específica, con una formación social concreta, en un país concreto y en un momento concreto. Es un concepto socialmente determinado que tiene sus propias definiciones y estas definiciones surgen fundamentalmente de las demandas que hace el sistema social a la educación”

De tal manera puedo considerar que la calidad educativa se va definiendo de acuerdo a las características de cada sociedad y su realidad socio cultural; así pues lo que puede ser calidad para una realidad social, puede no serlo para otra, lo que puede ser calidad para una época puede no serlo para otra. En nuestro país y región desde el Ministerio de educación se nos ha enfatizado en la imperante necesidad de formar seres íntegros para la sociedad y crear en los educandos una actitud investigativa partiendo de las competencias básicas (argumentar, proponer e interpretar). Por ello, urge la formación y actualización docente.

Frente a esto la Delegación de Pastoral educativa quiere felicitar en este mes al cuerpo docente de todas las instituciones educativas de la Diócesis de Zipaquirá dado que en gran porcentaje se han esforzado por formarse y en estos momentos mantener unos estándares de calidad en su ejercicio pedagógico; de la misma manera recordar a las familias que nuestros futuros dirigentes están recibiendo una formación integral.

Para finalizar quiero invitar a los directivos docentes y docentes de nuestra Diócesis a participar activamente del XXI congreso Diocesano de Educación que se llevará a cabo el próximo 6 de septiembre del presente año, con el Tema: Libertad Religiosa y de culto y certificado por la Pontificia Universidad Javeriana.

¿Qué es un maestro? No es aquel que enseña algo, sino a aquel que inspira al alumno a dar lo mejor de sí para descubrir un conocimiento que ya tiene dentro de su alma.

Paulo Coelho.

Feliz día del Docente

 

 

 


Diez hábitos de las madres felices

 

Cuando le pregunto a los padres en la consulta o en las conferencias qué es lo que desean para sus hijos, todos de manera general responden: “que sean felices”. Pues déjenme decirles que no hay nada que haga más feliz a un hijo que ver a sus padres felices. La felicidad es un estado de ánimo que nos brinda una sensación agradable. Es la sensación de bienestar y realización que experimentamos cuando alcanzamos nuestras metas, deseos y propósitos.

¿Es posible que una madre con tantas cosas que debe hacer y por las que pueda responder (hijos, pareja, amigos, trabajo, familia, estudio) pueda ser feliz?

Hoy vamos a conversar sobre un libro escrito por una médico pediatra, experta en educación de infancia y adolescencia, basado en su experiencia como consultora y médica por más de 25 años. En “Los diez hábitos de las madres felices”, la doctora Meg Meeker indica que muchas madres estamos agotadas porque parece que vivimos en una carrera desbocada de hiper activismo. Queremos sacarnos un siete sobre siete en todo lo que hacemos. Quizá nos sentimos presionadas por una sociedad que dice que debemos hacer todo a la perfección: educar a los hijos, tener una apariencia física perfecta, ser una esposa perfecta, desempeñar un trabajo donde ganemos buen dinero…

Meeker propone que podemos ser felices cambiando 10 hábitos que nos permitan disfrutar más de la vida, la familia, los hijos: algo concreto, práctico y efectivo. Vamos a dar una mirada rápida a estos hábitos. Antes de continuar, es importante recordar el mensaje que el Papa Francisco dio a las familias el 22 de septiembre de 2015 en su visita a Cuba: “Es cierto, no existe la familia perfecta, no existen esposos perfectos, padres perfectos ni hijos perfectos, y si no se enojan, yo diría suegras perfectas”. Mantener en mente esta realidad expuesta por el Papa, nos dará tranquilidad, pues queda claro que para ser felices no debemos ser perfectas, debemos dar lo mejor.

Daremos una mirada rápida a los 10 hábitos, esperando dejarlos entusiasmados para leer el libro.

1. Valorarse como madre. Si entendiéramos el valor que tenemos como madres y mujeres, nuestra vida cambiaría completamente. Miremos de manera crítica quiénes somos, qué sabemos hacer, qué se nos facilita y qué no, qué soñamos, qué nos gusta. Aceptarnos como somos, sin tratar de aparentar ni impresionar a nadie, nos ayudará a vivir más tranquilas. Y cuando vengan pensamientos negativos, nos servirá pensar en todas esas cosas positivas. Quiero añadir a este hábito, mirar el video de la audiencia del Papa Francisco del 7 de enero de 2015, donde expone la importancia de las madres: en las familias, la sociedad y la Iglesia

2. Cuidar las buenas amistades. Las amistades verdaderas son fuente inagotable de cariño, compañía, consuelo y comprensión. Existen diferentes tipos de amigos. Unos del círculo interno y otros del círculo externo. Los primeros son menos numerosos, la relación es de confianza, lealtad y madurez. Los segundas nos hacen reír, nos consuelan y nos ayudan con algunas cosas sencillas cuando lo necesitamos. Lo importante es tener un equilibrio entre ambos y quererles lo mejor que cada una pueda.

3. Dejar de competir con otras mamás. Miramos todo el tiempo, a veces sin querer, lo que hacen las otras mamás, cuando al parecer vemos que han logrado el equilibrio y la felicidad. Lo primero es reconocer la envidia, o los celos que sentimos, identificando el motivo de esa envidia. Luego, pensar si realmente necesitamos eso que envidiamos, o nos hará realmente felices. Ir eliminando los motivos de envidia. También nos sirve practicar el hábito de elogiar a las demás y escribir todo por lo que estamos agradecidas.

4. Crear una relación sana con el dinero. ¿Compramos lo que necesitamos? ¿O compramos por capricho? ¿O porque una amiga tiene eso? No debemos basar nuestra seguridad en el dinero, sino en la confianza en nosotras mismas, en el afecto de los demás. En ellos es que debemos gastar nuestras energías. Debemos quitarle el poder que tiene y buscar la felicidad en casa.

5. Buscar tiempo para la soledad. Todas las personas lo necesitamos. Los momentos de soledad, nos ayudan a fortalecer nuestra energía, agudizan nuestra sensibilidad, mejoran nuestras relaciones con los seres queridos. Para lograr estos momentos, lo primero es comenzar con ratos pequeños, una caminata de 10 o 15 minutos. Estar sola en un lugar tranquilo donde se pueda descansar, intentando tranquilizar la mente, sin pensar en todas las cosas que deberíamos estar haciendo. Esto nos permitirá tomar distancia de las tensiones diarias y mirarlas en otra perspectiva. Yo agrego una sugerencia: asistir a misa o a un sagrario para estar en presencia de Dios, hablando con Él, escuchando su voz, sintiendo la paz de su presencia.

6. Dar y recibir amor de forma saludable. Según Meg Meeker, hay cuatro maneras de dar y recibir amor de manera saludable: 1. Tomar la iniciativa con la pareja (ser la primera en cambiar, o en reconocer una dificultad e intentar solucionarla). 2. No tomar a los seres queridos tan a pecho (cuando un ser querido nos hace daño, a veces sus palabras no van contra nosotros, son solo muestras de su enfado). 3. Aprender a interpretar a los demás y dejar que los demás nos interpreten. 4. Expresar el amor aun cuando no se tengan ganas.

7. Vivir de forma sencilla. Vivir con sencillez interior, dejando las ideas que nos obsesionan: adelgazar, tener más cosas, más dinero, etc. Para lograrlo, debemos definir y vivir prioridades. Además cambiar la manera de hablar, recordando que lo que decimos influye lo que pensamos y la forma como nos comportamos.

8. Liberarse del miedo. Para liberarnos, primero debemos identificar qué cosas nos tiene retenidas. Aislar el miedo por medio de preguntas que puedan destruirlo. Aquí es vital la sinceridad y establecer un plan para luchar contra ese miedo. Una forma que propone este capítulo es escribir en un papel como sería el mundo si ese miedo fuera realidad. Leerlo detenidamente, para luego romperlo y tirarlo. Se debe hacer por varios días hasta sentir que controlamos ese miedo.

9. La esperanza es una decisión: ¡debemos tomarla! La esperanza da sentido y determinación a la vida. Aquí nos propone cuatro maneras de mantener viva la esperanza: fomentar una actitud de agradecimiento, aprender a confiar, esperar que lleguen cosas buenas y enfrentarse a los pensamientos negativos.

10. Valorar la fe. La fe es algo que cuesta, porque supone “no tener todo el control”. Necesitamos fiarnos de algo o de alguien eso ya no está bajo nuestro control. Todos creemos en algo, pero lo importante es la claridad de qué creemos y porqué. Es una de las partes más importantes de nuestra experiencia diaria y por tanto debemos prestarle más atención. Debemos poner en práctica nuestra fe en Dios cada día y con cada situación.

Un corto resumen de un libro lleno de sabiduría y buenos consejos para aquellas mujeres que sostienen el mundo, despiertan nuestro cariño, ayudan el crecimiento de todos en casa y transmiten su fe en Dios. ¡Feliz día de las madres!

Por: Martha Azucena CuevasGaravito Orientadora Familiar y Licenciada en Educación : mcuevas@pfsproject.com

 

 

 


SER MAMÁ HOY

 

 

Las crisis de muchas mujeres que sienten que, cuando se trata de la crianza de sus hijos, sus esfuerzos nunca son suficientes, es retratada en nuestra sociedad ¿Será que el anhelado balance entre vida personal, familiar y profesional es una utopía o un reto?

Nos preguntamos que pasa hoy con el papel de ser Mamá. Es un estudio bien profundo se argumenta que se necesitan mejores políticas públicas que incluyan centros de cuidado infantil de buena calidad y colegios de jornadas únicas con una variada oferta de actividades extracurriculares. “Las agendas de las oficinas no coinciden con las escolares. Los puestos de trabajo están organizados a partir de una estructura familiar que existía en los años 50. Los hombres también deberían abogar por una mayor flexibilidad en sus puestos, porque somos equipo. Pero cuando acaban de convertirse en papás nadie les pregunta a ellos si van a regresar al trabajo o se dedicarán de lleno al bebé”. Mamá una palabra bien fácil de escribir es la primera que aprendemos en el kínder a escribir y decir Mamá. Pero hoy en esta sociedad bien difícil de cumplir por las obligaciones que debemos adquirir con nuestros hijos el trabajo, el gimnasio, el cuidado personal etc. No es la época de antes donde los niños no conocían un parque o un helado de buena crema y pepitas de chocolate o el juguete de moda que se vende en la tienda. Hoy día se compra la felicidad del niño con un regalo no importa lo que cueste el abrazo él te quiero o un juego compartido con sus Padres paso a un segundo nivel. Mamá hoy son todas las personas que rodean a nuestros hijos, la profesora la vecina, la tía política, la secretaria de mi empresa, las dos abuelas, y aún más triste nuestros hijos no saben la diferencia entre su Mamá y las personas que desde que nació se convirtieron en parte de su vida sus juegos, ir al médico, ir al parque etc. El mes de mayo celebración día de la Madre no es el único mes de la Mamá es todos los días donde aprendamos a ser Mamás la persona que cuida, perdona ayuda y lo más esencial la persona que ama y da ternura para lograr en ese ser que Dios nos regaló un ser bondadoso que brille con luz propia y deje huella del verdadero ejemplo que recibió de una buena Mamá. Feliz día a la persona que da amor, ternura, tiempo y sobre todo sabe ser Mamá.

Por: Gloria Esperanza Casas Bolivar.

 

 


12 de mayo: Gran fiesta

 

El mes de mayo es uno de los meses del año con mayor número de celebraciones tanto religiosas como sociales y culturales. Mayo es un mes cobijado por la celebración de la resurrección del Señor, es el mes de María la Madre de Dios y nuestra madre; en este quinto mes también se realizan las jornadas mundiales católicas de oración por las Vocaciones Sacerdotales y Religiosas y de la Infancia Misionera. En este mes de festejan el día del trabajo el 1; el día de la madre el 12 y el día del educador el 15, además de tantos otros. En los lugares donde se tienen las estaciones, mayo es el mes de la primavera, del resurgir de la vida luego de la muerte en el invierno.

De entre todos estos días y significados de mayo, que no son los únicos porque hay muchos más, resalta de manera particular el Día de la Madre que este año será el 12.

Como en todos los años, el domingo, fiesta de la Madre comporta un festejo especial, porque es día de fiesta familiar; los hijos con sus padres y familiares preparan la fiesta pensando en el encuentro de todos y en el almuerzo que harán; los restos de las madres difuntas serán visitados y venerados en los cementerios con la correspondiente congestión vehicular a su entrada. En este día hay alegría, cariño, gratitud, perdón y reconciliación; o si es el caso de dolor, ternura y preocupación por la salud de la madre enferma, frágil o anciana. Ciertamente en este día como que toda la vida familiar se condensa: los momentos de la infancia vuelven a la mente y son compartidos por todos; las dificultades vividas adquieren otra forma de ser miradas.

Esta fiesta por tanto reanima la vida de todos los que componen la familia; la de los grandes y chicos. En este día la madre y la abuela son las reinas para todos los presentes. Se renueva el afecto de las madres para con sus hijos y el de los hijos para con sus madres. Pero también, en ciertos casos este día puede terminar siendo una causa para profundizar los rencores, las indisposiciones entre hermanos, los resentimientos y las heridas que siguen afectando las relaciones entre los miembros de la familia.

Para contemplar y vivir este día de fiesta familiar vale la pena pensar en la bendición para las madres que se encuentra al finalizar la ceremonia del bautismo de los niños; ella dice así:

“Dios, Autor de la vida y del amor, que llenas el corazón de las madres de ternura para con sus hijos, bendice a las madres de estos bautizados (niños) para que así como le agradecen el nacimiento de sus hijos, se gocen con su cariño, crecimiento y fortaleza”

Es sin duda una bella oración de bendición en la cual se manifiesta de qué manera el amor maternal para con sus hijos es expresión del amor de Dios. La madre con su amor ha de mostrar en la vida diaria el amor maternal de Dios que es de ternura, alegría, donación y misericordia; en definitiva, un amor que comunica la vida, la cultiva, la protege y la hace crecer. De otra parte, es una terrible y mortal contradicción cuando la madre se convierte en una depredadora de la vida practicando el aborto del hijo que lleva en su seno o cuando va destruyendo la vida de sus hijos con la violencia de palabra o de castigo permanente con el descuido de la formación de sus hijos.

El corazón de la madre ha de latir permanentemente con la melodía inconclusa de la alegría y la gratitud por el don de los hijos y con la conciencia de la responsabilidad de la maternidad para con sus hijos.

Pero, también, esta bendición se refiere a las disposiciones de los hijos para con sus madres. Todo hijo está llamado a ser motivo permanente de gozo para la madre con su cariño, su crecimiento y desarrollo personal y su fortaleza de vida y cercanía con su madre. No puede llegar a ser aquel que llega a renegar de su madre y por eso con la violencia la agrede, desprecia y olvida; situaciones que son posibles y que tristemente se dan.

La enseñanza de la Iglesia, apoyada en la Palabra de Dios es clara y firme: El respeto filial se expresa en la docilidad y obediencia verdaderas: “Guarda, hijo mío, el mandato de tu padre, y no desprecies la lección de tu madre…en tus pasos ellos sean tu guía; cuando te acuestes, velarán por ti; conversarán contigo al despertar” (Prov. 6, 20-22). “El hijo sabio ama la instrucción, el arrogante no escucha la represión” (Prov. 13,1) (Catecismo de la Iglesia Católica 2216). Estas palabras son expresión del cuarto mandamiento de la Ley de Dios que manda honrar a padre y madre.

La inmensa mayoría de los seres humanos han experimentado de manera especial lo que es la madre en el hogar, claro está con su esposo, el padre de sus

hijos porque como lo afirma el Señor; padre y madre llegan a ser una sola carne; y así son juntos “semejanza e imagen” de Dios y su amor para el bien de los hijos.

La maternidad de la mujer y en consecuencia la paternidad del hombre junto con la filiación de los hijos hoy está gravemente amenazada por la llamada liberación femenina, el movimiento feminista correspondiente y ahora más, la ideología de género; y esto no se puede permitir ya que se está poniendo en peligro la estabilidad y supervivencia de la humanidad; la familia, con la riqueza insustituible de la maternidad se convierte en la escuela donde “se aprende la paciencia y el gozo del trabajo, el amor fraterno, el perdón generoso incluso reiterado, y sobre todo el culto divino por medio de la oración y la ofrenda de vida” (Catecismo de la Iglesia Católica 1657). De ello, la mamá debe ser siempre “el sacramento eficaz” del amor de Dios para los suyos.

Es una verdad incuestionable: “La familia es la célula de la sociedad”; es decir, según como sean los hogares, así será la sociedad, la comunidad y el país. De esto se deduce el valor, la importancia y necesidad de las madres en nuestro país y en la Iglesia. Ellas lo han sido y han de seguir siéndolo en el futuro ese pilar fundamental si se quiere alcanzar la paz, la justicia, la misericordia y la reconciliación para todos

 

 + Héctor Cubillos Peña
Obispo de Zipaquirá

 


ARANCEL DIOCESANO – AÑO 2019

 

 

 

 


 

 

Delegación Episcopal de Pastoral Infantil

Formación para Monaguillos

Click Aqui

Delegación Episcopal de Pastoral Misionera

 Formación para Comités de Pastoral Misionera. Click Aqui

 


 

 


Santuarios y Lugares Sagrados

  • Basílica Menor del Santo Cristo (Ubaté).


PARA CONOCER EL CRONOGRAMA PASTORAL DIOCESANO 2019 haga click en Calendario diocesano 2019


Ayudas Litúrgicas

Lectura Santa para el 19 de mayo de 2019

QUINTO DOMINGO DE PASCUA

 Textos: Hch 14,21-27; Sal 144; Ap 21,1-5; Jn 13,31-35

“Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros” (Jn 13,34)

Lectura Santa del 19 de mayo

INDICACIONES LITÚRGICO PASTORALES

19 de mayo de 2019

 

DOMINGO 5° DE PASCUA