Delegación Episcopal de Pastoral Familiar

Delegado Episcopal de Pastoral Familiar

Presbítero William Antonio Cárdenas López

 

LA PASTORAL FAMILIAR EN LA VIDA Y ACCIÓN DE LA PARROQUIA

1.1. NATURALEZA DE LA PASTORAL FAMILIAR

1.1.1. ¿Qué es la pastoral familiar?

Es la acción evangelizadora que realiza la parroquia, orientada por el Obispo, el párroco y su Comité en favor de las familias de su comunidad, acompañándolas en todas las etapas y situaciones de su existencia (Ver FC 65).

1.1.2. Principios que orientan la pastoral familiar parroquial

Nos remitimos a algunos aspectos mencionados en el numeral 260 del Plan Quinquenal de pastoral y a los aportes del documento final de Aparecida (427 – 430).

a) El modelo de vida de la Sagrada Familia de Nazareth es el referente en la pastoral familiar

El hogar conformado por Jesús, María y José ha de ser para la pastoral familiar parroquial el paradigma de permanente referencia y confrontación. En la medida en que cada hogar asuma como propio este testimonio sagrado, en esa misma medida se renovará el amor, la familia y el matrimonio.

b) La pastoral familiar es una acción de la Iglesia

La pastoral familiar es una tarea específica y se realiza a nombre de la Iglesia. No es, por tanto, una tarea exclusiva de ciertos movimientos o grupos eclesiales.

c) La pastoral familiar es general y especializada

Las parroquias requieren contar con una pastoral específica de la familia que conlleve procesos y que incluya una pastoral familiar general y una especializada que atienda y brinde respuestas a tantos casos y situaciones particulares. Hay que considerar que toda acción en el nivel general de pastoral familiar debe orientarse a suscitar en las familias procesos de pastoral especializada, buscando siempre que la familia sea lo que debe ser.

d) La pastoral familiar requiere agentes cualificados

Los agentes de pastoral familiar deben tener una adecuada formación y unidad de criterios pastorales, morales y doctrinales, así como una visión del amor, los valores y la sexualidad, basada en el Evangelio y la doctrina pontificia con el fin de formar rectamente las conciencias.

e) La pastoral familiar se vive en unidad y comunión diocesana

El párroco y su comité de pastoral familiar han de vivir el espíritu de unidad y comunión con el Magisterio del Papa, con las orientaciones del Obispo y así trabajar en sintonía con la pastoral diocesana.

f) La pastoral familiar es una pastoral prioritaria

La necesidad de otorgar un primer puesto a la familia en la pastoral de conjunto deriva del ser y misión de la comunidad familiar. Así mismo, es prioridad de coyuntura, debido a la situación de deterioro y crisis en que se encuentra.

g) La pastoral familiar ha de estar presente en el entramado de la pastoral

Es un componente obligado de todos los sectores de acción pastoral, por tanto se requiere ―comprometer de una manera integral y orgánica a las otras pastorales, los movimientos y asociaciones matrimoniales y familiares a favor de las familias‖ (DA 437 a).

h) Los destinatarios de la pastoral familiar parroquial son todas las familias

Particularmente, las que más lo necesitan. Por ello no se puede marginar de nuestros cuidados a las familias en situación de conflicto o divorciadas ―Acompañar con cuidado, prudencia y amor compasivo, siguiendo las orientaciones del magisterio, a las parejas que viven en situación irregular…(DA 436 e, h, j)

i) La pastoral familiar busca ayudar a ser “la familia posible”

La pastoral familiar no pretende que todas las familias sean iguales. Cada familia vive situaciones diferentes, entonces de lo que se trata es ayudarles a ser ―la familia posible‖. (PQ 260VII).

j) La pastoral familiar ha de ser progresiva e inculturada

La pastoral familiar debe acompañar a la familia en las diversas etapas de su formación y su desarrollo. De la misma forma, debe adaptarse a los diversos ambientes y culturas.

k) La pastoral familiar se impulsa con un Comité parroquial que tenga un plan adecuado

Toda parroquia necesita conformar un comité de pastoral familiar con un plan que responda a la realidad, para que se logren verdaderos procesos evangelizadores con las familias.

l) La pastoral familiar se apoya en familias evangelizadas y evangelizadoras

En la pastoral familiar parroquial es urgente que las familias descubran el valor del sacramento del matrimonio y su misión de servir a aquellas familias que lo requieran.

1.2. OBJETIVOS DE LA PASTORAL FAMILIAR

1.2.1. Objetivo General

Evangelizar integralmente a las familias a través de procesos de animación, formación y acompañamiento para que lleguen a convertirse en casa y escuela de discípulos misioneros de Jesucristo, entiendan su vocación, su misión en la Iglesia y el mundo evangelizando a otras familias.

1.2.2. Objetivos Específicos

a) Cuidar la formación humana, cristiana y para la vida matrimonial y familiar de los futuros esposos y acompañar a los cónyuges, sobre todo en los primeros años de matrimonio y en los tiempos de crisis a fin de preservar la unidad del vínculo.

b) Formar la conciencia de los cónyuges en el servicio y respeto de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural a fin de inculcar que la vida es un don de Dios.

c) Enriquecer a la familia desde el conocimiento de la Palabra de Dios, la catequesis familiar, la oración en el hogar y la participación en los sacramentos para que las familias sean casa de discípulos misioneros de Jesucristo y de la Iglesia.

d) Ayudar a los padres de familia para que sean los primeros agentes de iniciación cristiana de sus hijos, les transmitan la fe y así logren hacer de su hogar una escuela de discípulos misioneros.

e) Promover y animar toda acción en favor de los niños en riesgo, a fin de protegerlos en su integridad y bienestar.

f) Promover la atención a los adultos mayores y a sus familias, con el fin de brindarles calidad de vida con dignidad.

1.3. CARACTERISTICAS PROPIAS DE LA PASTORAL FAMILIAR

El documento de Santo Domingo (1992) avala lo que Puebla, la FC y Aparecida, dijeron sobre la pastoral familiar y nos dice que es necesario hacer de dicha pastoral una prioridad teniendo en cuenta estas características:

a) Básica, como frontera de la Nueva Evangelización

b) Sentida, esto es, acogida y asumida por toda la comunidad diocesana

c) Real, porque será respaldada y decididamente con el acompañamiento del Obispo diocesano y sus párrocos

d) Operante, significa que debe ser inserta en la pastoral orgánica

También el documento nos recuerda que esta pastoral debe estar al día en instrumentos pastorales y científicos y que necesita ser acogida desde sus propios carismas, por las comunidades religiosas y los movimientos en general (Ver DS 64).

Todas estas orientaciones del Episcopado latinoamericano hacen eco a las enseñanzas del Concilio Vaticano II y de los Romanos Pontífices, particularmente de Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI. En los niveles nacional y diocesano son numerosos los documentos de los Obispos latinoamericanos que recalcan la necesidad de organizar en cada parroquia una pastoral familiar intensa y vigorosa.

1.4. FINALIDAD DE LA PASTORAL FAMILIAR

¡El futuro de la humanidad se fragua en la familia! Por consiguiente, la finalidad de la pastoral familiar es que todo hombre de buena voluntad se esfuerce por salvar y promover los valores y exigencias de la familia, por tanto deben amar de manera particular al matrimonio y la familia: amar a la familia significa saber estimar sus valores y posibilidades, promoviéndolos siempre. Amar a la familia significa individuar los peligros y males que la amenazan, para poder superarlos. Amar a la familia significa esforzarse por crear un ambiente que favorezca su desarrollo. Finalmente, una forma eminente de amor es dar a la familia cristiana de hoy, con frecuencia tentada por el desánimo y angustiada por las dificultades crecientes, razones de confianza en sí misma, en las propias riquezas de naturaleza y gracia, en la misión que Dios le ha confiado: Es necesario que las familias de nuestro tiempo vuelvan a remontarse más alto. Es necesario que sigan a Cristo.
402. Corresponde también a la pastoral familiar el deber de anunciar con alegría y convicción la buena nueva sobre la familia y el matrimonio, que tiene absoluta necesidad de escuchar siempre de nuevo y de entender cada vez mejor las palabras auténticas que le revelan su identidad, sus recursos interiores, la importancia de su misión en la Ciudad de los hombres y en la de Dios (Ver F.C. 86).

1.5. TAREAS FUNDAMENTALES DE LA PASTORAL FAMILIAR

Respecto a las tareas de la pastoral familiar específica, el Plan Quinquenal diocesano nos brinda una clara orientación: hay dos niveles de tareas, una general y otra especializada.

El nivel general promueve acciones amplias que animan la dimensión humana, recreativa, espiritual, comunicacional y de integración social en las familias. Estas acciones, si saben orientarse pastoralmente, son camino hacia un auténtico proceso evangelizador de las familias, de lo contrario, corren el riesgo de quedarse en acciones pasajeras, aisladas y desvertebradas que no despiertan en las personas el sentido de pertenencia ni promueven una verdadera renovación. Por ello, no hay que olvidar los principios que fueron mencionados anteriormente (numeral 1.1.2).

La pastoral familiar especializada va más al fondo porque se centra en animar y formar agentes y equipos parroquiales que trabajen comprometidamente por la santidad de la vida matrimonial y familiar, de la misma forma, esta pastoral promueve procesos de preparación integral y gradual al matrimonio, impulsa la educación integral de los miembros de la familia y desarrolla una atención y asesoría espiritual jurídica, sicológica a casos específicos en que se encuentran las parejas y familias. Este nivel es el que asegura frutos maduros en la pastoral familiar de la parroquia porque genera procesos que responden a una verdadera evangelización, da consistencia a la labor pastoral, integra a toda la familia a la vida parroquial, permite conformar los centros de pastoral familiar parroquial y vicarial, despierta el sentido de participación y pertenencia a la parroquia. La pastoral especializada es la tarea propia a la que debe aspirar todo Comité parroquial de pastoral familiar.

A continuación se mencionan en cada uno de estos dos niveles algunas de las tareas de la pastoral familiar:

1.5.1. Tareas de la pastoral familiar general

a. Charlas de orientación para padres de familia que se preparan para los sacramentos de sus hijos.
b. Charlas con parejas que viven en unión de hecho.
c. Encuentros de parejas con motivo de aniversario y bodas de matrimonio.
d. Visitas familiares (con motivo de enfermedad o invitación a momentos de especial significación- grados, cumpleaños, nacimiento de un hijo, etc.).
e. Talleres de crecimiento en pareja.
f. Retiros y convivencias para familias.
g. Acompañamiento en los momentos de duelo.
h. Elaboración de programas radiales y de televisión local, folletos, plegables y artículos de prensa que brinden orientación sobre temas de familia.
i. Celebración de renovación de compromisos matrimoniales.
j. Celebración de la semana de la familia.
k. Celebración de fiesta en torno a las familias (día de la madre, del padre, del abuelo, del niño, de amor y amistad).
l. Celebraciones Marianas en torno a la familia (Rosario, Virgen Peregrina, Oratorios).
m. Celebración de la novena navidad.

1.5.2. Tareas de la pastoral familiar especializada

a) Formación de agentes de pastoral familiar. La primera tarea de una pastoral especializada es la formación de agentes cualificados en pastoral familiar (Ver PQ 260-II; 279). Por ser un campo propio del Delegado Episcopal de Pastoral Familiar y su equipo, esta tarea se expondrá más detalladamente en el capítulo 3 de este Manual.
b) Preparación al matrimonio. La preparación al matrimonio ha de ser vista y actuada como un proceso gradual y continuo. Es decir, no es una actividad aislada que se pueda concentrar en un momento del tiempo. Los momentos del proceso, que están mencionados en el Plan quinquenal Nº 265-267, 270, son:
– Preparación remota
– Preparación próxima
– Preparación inmediata
– Preparación para la celebración del matrimonio.
c) Acompañamiento a las parejas en sus etapas de matrimonio. Según el numeral 271 del Plan Quinquenal es importante el acompañamiento que ha de hacer el párroco y el comité de pastoral familiar a los cónyuges, especialmente en los primeros años de su matrimonio, donde están más expuestos a eventuales dificultades como las creadas por la adaptación a la vida en común o por el nacimiento de hijos.
d) Orientación familiar. Se trata de aquella actividad soportada en los recursos de la ciencia, del arte de saber guiar y de la experiencia que tiene como finalidad ayudar a las familias a que se capaciten para resolver los problemas y conflictos que les hacen difícil organizarse como comunidades de amor y vida. Es una ayuda calificada y eficaz que está recomendada por el Plan Quinquenal de pastoral (Nº 272). Estas ayudas son diversas y deben responder a las necesidades de las familias que buscan estos servicios. Incluyen no solo las intervenciones propiamente terapéuticas sino también varias actividades de educación o reeducación para la vida familiar, orientaciones y apoyos de carácter jurídico. Con nuestras familias creyentes es frecuente también la demanda de ayuda para el crecimiento en la fe y la formación de la conciencia cristiana en los casos difíciles.
e) Orientación de los esposos para el ejercicio de la paternidad responsable. La pastoral familiar parroquial ha de formar a las parejas en lo que se refiere a la regulación natural de la fertilidad y ofrecer ayudas concretas a quienes deseen vivir la paternidad y la maternidad de modo verdaderamente responsable (Ver FC 35). Así mismo ha de brindar a todos los fieles una formación moral y cristiana sobre la verdadera doctrina de la Iglesia en materia de familia y procreación (Ver FC 33).

f) Atención a familias en situaciones difíciles e irregulares. Un principio de acción en pastoral familiar es el de atender a las familias en situaciones difíciles e irregulares (Ver FC 77-85). Para todas ellas la Iglesia tendrá palabras de verdad, bondad, comprensión, esperanza, viva participación en sus dificultades a veces dramáticas; ofrecerá a todos su ayuda desinteresada a fin de que puedan acercarse al modelo de familia que ha querido el Creador desde el principio y que Cristo ha renovado con su gracia redentora.
Dentro de familias en situaciones difíciles es importante identificar, visitar y atender a las familias desplazadas a causa de la violencia. Para este trabajo se requiere una coordinación entre Pastoral Familiar y Pastoral Social.
g) Atención de adultos mayores y sus familias. Cuando los hijos se han ido, la pareja redefine su estilo de vida y en este momento se pueden presentar muchas dificultades. Por tanto, se debe promover una acción evangelizadora sistemática con y para las personas mayores, sus familias y centros de atención a fin de suscitar un reconocimiento de ellos en la sociedad y acompañarlos con el mensaje de la salvación en el proceso de envejecimiento.
h) Uso de tecnologías de la información y la comunicación para la educación familiar
Es importante el aprovechamiento de las nuevas tecnologías (internet, página web) para promover cursos de formación para la familia.
i) Coordinación y organización de redes interinstitucionales con entidades y movimientos apostólicos en pro de la familia.
La pastoral familiar, según el Plan Quinquenal (Nº 282), requiere de un trabajo integral y por tanto es necesario establecer mecanismos de coordinación con entidades como: ICBF, comisarías de familia, juzgados de familia, oficinas de conciliación, centros de asistencia social. Así mismo debe darse una integración con movimientos evangelizadores como: encuentro matrimonial, familia misionera, equipos de nuestra Señora, encuentro de novios, movimiento familiar cristiano, encuentro familiar, encuentro juvenil, entre otros. El mismo Plan Quinquenal (Nº 137 y 260-X) brinda la debida orientación respecto a esta integración entre los movimientos y la propia evangelización parroquial.
j) Creación de centros parroquiales y/o vicariales de pastoral familiar
El Plan Quinquenal (Nº 280-281) señala ―un campo privilegiado para los agentes de pastoral familiar se podrá encontrar en los centros parroquiales y/o vicariales de pastoral familiar, donde se preste atención integral a la familia, especialmente a aquellas que están en situaciones difíciles: madres adolescentes y solteras, viudas y viudos, personas de la tercera edad y niños abandonados. Desde estos centros también se desarrollarán visitas a familias para brindar promoción de la cultura de vida, acompañamiento a adultos mayores y viudas que viven en desamparo y soledad‖. Desde estos mismos centros parroquiales puede brindarse atención a mujeres embarazadas que se han abocado a la perspectiva del aborto y a quienes ya han procedido a esta práctica criminal, para que se les ofrezca acogida, consuelo, orientación y formación moral y psicológica. vida, acompañamiento a adultos mayores y viudas que viven en desamparo y soledad‖. Desde estos mismos centros parroquiales puede brindarse atención a mujeres embarazadas que se han abocado a la perspectiva del aborto y a quienes ya han procedido a esta práctica criminal, para que se les ofrezca acogida, consuelo, orientación y formación moral y psicológica.

1.6. ESTRUCTURAS DE LA PASTORAL FAMILIAR

Dentro de los diversos niveles de Iglesia se encuentra la familia (Iglesia doméstica), la parroquia (comunidad de comunidades) y la Diócesis (porción del pueblo de Dios presidida por el Obispo con colaboración de su presbiterio). Estos tres niveles se ven reflejados claramente en la estructura de la pastoral familiar que busca construir una red evangelizadora a partir de las familias evangelizadas y evangelizadoras, coordinadas por los comités parroquiales y sus agentes de pastoral familiar que a su vez son apoyados y formados por la Delegación Episcopal de Pastoral Familiar a través de la cual el Obispo diocesano orienta toda la pastoral familiar en su Iglesia particular.

1.6.1. Nivel parroquial

Habrá un CPPF, de él depende, en último término, la eficacia de cualquier acción evangelizadora. Está encargado de coordinar una pastoral familiar tanto general como especializada, con la cooperación de los agentes de pastoral y siempre en comunión con el consejo de pastoral parroquial, el cual es el organismo eclesial encargado de coordinar toda la acción evangelizadora de la parroquia. A este comité se dedica el capítulo siguiente.

1.6.2. Nivel zonal

En cada zona pastoral, el vicario episcopal y sus sacerdotes, designarán un sacerdote o una pareja unida en sacramento, que sean animadores de la pastoral familiar y que estarán en contacto con el Delegado Episcopal y con los párrocos de su zona para ayudar a coordinar las acciones y servicios que se requieran por parte de los Comités parroquiales y aquellos que sean propuestos por la Delegación Episcopal en su programación anual.

1.6.3. Nivel Diocesano

El Obispo diocesano designa a quien debe asumir la animación de la pastoral familiar en toda la Diócesis. Este Delegado Episcopal, a su vez, estructura el equipo diocesano, con el cual asume las funciones de animación, coordinación, representación y servicio formativo de agentes para toda la acción evangelizadora que se realiza en la Diócesis en relación a la familia. Sus funciones aparecerán en el capítulo 3 de este Manual. En este nivel también desde hace 20 años, las hermanas del Famulato Cristiano, fundadas por Mons. Adolfo Barberis vienen trabajando desde el CASAF (centro apostólico de servicio a la familia) obra propia, cuyo objetivo es brindar una respuesta de servicio estable y continuo a las familias y a cada uno de sus miembros. El centro promueve, realiza y coordina actividades de formación al amor y a la vida de familia de los jóvenes, de preparación al matrimonio y las que responden a las diferentes problemáticas y necesidades de las familias hoy. Cuenta con un equipo de colaboradores que generosamente transmiten sus conocimientos y experiencias a los diferentes grupos que participan y solicitan los servicios.


ACTIVIDADES

ENCUENTRO DE COMITÉS PARROQUIALES Y AGENTES DE PASTORAL FAMILIAR