DELEGACIÓN EPISCOPAL PASTORAL LITURGICA

Guilllermo Alfonso Martín Martín. Pbro.
Delegado Episcopal

PASTORAL LITÚRGICA

OBJETIVO GENERAL

Favorecer con diligencia una renovación general en la dimensión Litúrgica en la Diócesis para que el pueblo cristiano alcance un verdadero encuentro con Jesucristo, Muerto y Resucitado por medio de una participación consciente, activa y fructuosa en cada acción sagrada obteniendo con mayor seguridad la abundancia de sus gracias en los principios de la comunión y la participación.

DESCRIPCIÓN DE LOS PROYECTOS

PROGRAMA INDICACIONES LITÚRGICO-PASTORALES

Objetivo

Implementar un proceso de acompañamiento a los sacerdotes y a las comunidades eclesiales en la preparación de las celebraciones del Año Litúrgico, a través del cual se ofrezcan criterios litúrgico – pastorales (moniciones, oración universal, sugerencias pastorales) iluminados con el Plan Quinquenal, para que en el principio de la comunión, nuestras Eucaristías reflejen la espiritualidad diocesana.

(PQ 56) Los discípulos evangelizadores no hemos prestado mayor atención al anuncio testimoniado y permanente del Kerigma y hemos descuidado la liturgia, la Eucaristía y la Palabra de Dios como lugares de encuentro con Jesucristo Vivo. Nuestro lenguaje es poco significativo para la cultura actual, y en particular para los jóvenes que viven inmersos en el mundo de la imagen. Nuestros métodos evangelizadores se basan más en discursos teóricos que en la vivencia de actos concretos de servicio gratuito y experiencias transformadoras del amor de Dios que sabe acoger, perdonar y levantar.

PROGRAMA EVANGELIZACION Y PIEDAD POPULAR

Objetivo

Propiciar estrategias de Evangelización a través de la piedad popular de nuestras comunidades, con la publicación de recursos (Vía Crucis, novenas, etc.) y la instrucción sobre el criterio a seguir en determinados contextos para que los ejercicios piadosos estén de acuerdo con la sagrada liturgia, deriven de ella y conduzcan a ella, para mayor glorificación del Señor y santificación nuestra.

 

(PQ 147) La piedad popular es un imprescindible punto de partida para conseguir que la fe del pueblo madure y se haga más fecunda. Por eso, el discípulo misionero tiene que ser sensible a ella, saber percibir sus dimensiones interiores y sus valores innegables. Ella contiene y expresa un intenso sentido de la trascendencia, una capacidad espontánea de apoyarse en Dios y una verdadera experiencia de amor teologal. Pero a su vez hay que tener presente que estas expresiones prolongan la vida litúrgica de la Iglesia pero no la sustituyen, por tanto, conviene que estos ejercicios se organicen teniendo en cuenta los tiempos litúrgicos para que estén de acuerdo con la sagrada liturgia, deriven de cierto modo de ella y conduzcan al pueblo a ella, ya que la liturgia, por su naturaleza, está muy por encima de ellos.

 

PROGRAMA FORMACION CONTINUA

Objetivo

Propender por la formación permanente de quienes ejercen su apostolado en la Dimensión Litúrgica (Comités parroquiales, ministros, sacristanes, monaguillos, animadores del canto, etc.) para que fortalecidos y renovados en los principios litúrgicos descubran una espiritualidad propia que les anime a ejercer de la mejor manera su servicio pastoral, en su respectiva comunidad eclesial.

(PQ 106) El proceso de formación en la escuela de Jesús nos permite crecer y madurar hasta la estatura de Cristo (Cfr. Ef. 4, 13-16) desarrollando las potencialidades que están en cada persona y brindándoles razones para su fe y su esperanza. La formación en la escuela de Jesús nos brinda una capacidad de discernimiento frente a lo que esta nueva cultura nos propone, para saber dónde está el camino de la verdad y la vida. A su vez, nos lleva a las fuentes de la Palabra, la liturgia y la espiritualidad – el gran sueño del Concilio Vaticano II – que nos permite hacer un diálogo con la cultura y el hombre actual para poner a su disposición la gracia que recibimos de Cristo para salvar la persona humana y edificar la humana sociedad.

 

PROGRAMA MUSICA SAGRADA

Objetivo

Fomentar escenarios de formación específica sobre la música sagrada, (el arte de la salmodia, cantos para la celebración, valor del silencio, etc.), y eventos para los responsables de este servicio en las diversas comunidades parroquiales y proyectar la elaboración de un nuevo Cantoral Litúrgico Diocesano para que con claridad de criterios favorezcamos la participación activa y consciente de nuestras asambleas en la acción sagrada.

 

(PQ. 163) El ambiente de parroquia como familia se manifiesta igualmente en el recibimiento y presentación ante la comunidad de quienes llegan o están de visita, de las nuevas familias, de los niños y niñas que se preparan para recibir sacramentos, de los nuevos esposos, de quienes celebran aniversario. También se hace familia al favorecer una liturgia más participativa en los cantos, la celebración de sacramentos donde toda la comunidad sea invitada, los aniversarios matrimoniales y de ordenación y se viva con alegría el aniversario parroquial. Se construye hogar al abrir espacios de integración para el sano esparcimiento y la diversión, hacer a los padres partícipes en la formación de sus hijos, fomentar encuentros para mutuo conocimiento y amistad entre agentes de pastoral, entre vecinos, entre personas de edades semejantes, entre profesionales y sus diversas ramas. Se demuestra el calor de hermanos cuando estamos atentos a las necesidades de las personas y sus familias para brindarles un apoyo de parte de la parroquia, cuando se respaldan las iniciativas que buscan fomentar la unidad y la integración comunitaria.

PROGRAMA ARTE Y ESPACIO SAGRADO

Objetivo

mantenimiento y conservación del patrimonio artístico-cultural de nuestra Diócesis en las respectivas parroquias, con la colaboración de peritaje pertinente para que fomentando un nuevo lenguaje a través de la belleza y la estética de nuestros templos y sus respectivas obras de arte, se construyan, a través de la contemplación y la catequesis, otros senderos de encuentro con Dios.

(PQ 123) “La ciudad se ha convertido en el lugar propio de las nuevas culturas que se están gestando e imponiendo, con un nuevo lenguaje y una nueva simbología. Esta mentalidad urbana se extiende, también, al mismo mundo rural”. La Parroquia urbana se encuentra en un contexto propio donde hay diversidad de culturas que se van gestando e imponiendo con un nuevo lenguaje y simbología.

PROGRAMA CELEBRACIONES DIOCESANAS

Objetivo

Preparar y coordinar las celebraciones del calendario litúrgico particular Diocesano, como la Misa Crismal, Celebración de Ordenes Sagradas, Eucaristías concelebradas por todo el Presbiterio, etc., para que favoreciendo la comunión y la participación de todos los agentes – de acuerdo a su naturaleza propia – nuestras liturgias locales reflejen la presencia y acción salvífica del Resucitado.

(PQ 158) Los Ritos reflejan el misterio que la comunidad cristiana vive y celebra en la Liturgia eucarística, que es la fuente y la cumbre de nuestra vida de fe. Durante la celebración de los Ritos, los miembros de la comunidad dan testimonio de su fe a través de su presencia, de su participación y de sus respuestas. Los Ritos hacen pública la acción de Dios como también la respuesta del ser humano. Significan el hecho que la conversión no es una cuestión privada, sino un acontecimiento eclesial donde participa toda la comunidad cristiana. Cuando son bien preparados, los Ritos tienen un impacto profundo sobre la consolidación de la comunidad misma, siendo un canal para la renovación de su misma fe.

PROGRAMA ORIENTACIONES PARA LA VIDA PARROQUIAL

Objetivo

Iluminar vida de las comunidades parroquiales determinadas por momentos celebrativos como la posesión del nuevo párroco, las visitas pastorales, la designación de ministros de hecho para el servicio litúrgico, y la preparación en la administración de los sacramentos a través de subsidios que, ofreciendo indicaciones para las diversas circunstancias, permitan contemplar más claramente la santificación concedida y el tributo de alabanza debido al Señor.�

(PQ 137) En el proceso evangelizador alrededor del cual gira toda la vida de la parroquia, existe una pastoral de multitudes marcada por la participación masiva en los actos litúrgicos ordinarios y la vivencia de una piedad popular orientada por una sana evangelización, pero existe también un núcleo cada vez mayor que va entrando en un proceso evangelizador que incluye formación de pequeñas comunidades y participación en ministerios diversos. Ambas tareas se realizan a título de la parroquia misma y no de un determinado grupo o movimiento. Hay una evangelización parroquial común a todos, una iniciación cristiana parroquial, una catequesis parroquial, comunidades parroquiales y acción social parroquial, independientemente de que algún movimiento eclesial tenga también evangelización, comunidades o acción social.

PROGRAMA REDES

Objetivo:

Construir una red virtual de acompañamiento y formación en la que se ofrezca la novedad teológica del ámbito litúrgico, espacio que también servirá para informar sobre las novedades pastorales a este respecto de cada comunidad, con el fin de cualificar el servicio de nuestros agentes de pastoral, enriquecernos con las experiencias mutuas y entablar nuevos lenguajes para nuevos destinatarios.

(PQ 35) A todos los nacidos después de la segunda mitad del siglo XX nos ha determinado la cultura de los medios de comunicación social (MCS) ahora llamados “tecnologías de información y comunicación” (TIC). Estas son, para la mayoría de nosotros, el principal instrumento informativo y formativo, de orientación e inspiración para los comportamientos individuales, familiares y sociales. Las TIC han creado nuevos “modelos” que nos inspiran y nos han dado un nuevo lenguaje lúdico o de imagen que reemplazó a la palabra escrita y analizada.

 

PROGRAMA ACOMPAÑAMIENTO ESPIRITUAL

Objetivo:

Diseñar un camino de espiritualidad, prolongación de la acción litúrgica que se manifieste en la cotidianidad, de cada persona, cristalizada en retiros, charlas, convivencias y conversatorios, que permitan adentrar en el sentido teológico-espiritual del Año Litúrgico y de los Sacramentos para que conscientes de estos tesoros que nos ofrece la Iglesia en la marcha a través del tiempo sagrado crezcamos en espiritualidad de comunión.

(PQ 105) Es indispensable que nos interesemos en tener una formación en espiritualidad cristiana y mariana porque a través de ella valoramos, orientamos las expresiones de la piedad popular, crecemos en la espiritualidad de comunión, colocamos las bases que den un sentido a nuestro vivir y clarificamos, para cada estado de vida, un camino concreto para poder hacer nuestra peregrinación por el mundo. Como discípulos necesitamos formarnos en una espiritualidad seria a partir de la Palabra de Dios, vivida en la liturgia, creando comunión y llevando al compromiso.

 

Escríbanos y déjenos sus sugerencias al e-mail: pastoralliturgica@diocesisdezipaquira.org