EXMO. MONSEÑOR RUBÉN BUITRAGO TRUJILLO

TERCER OBISPO DIOCESANO 1974 – 1991

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EXMO. MONSEÑOR RUBÉN BUITRAGO TRUJILLO

 

El 8 de julio de 1974 fue nombrado Obispo de Zipaquirá Monseñor Rubén Buitrago Trujillo, quien tomó posesión de la Sede el 14 de septiembre del mismo año; la mayor preocupación de Monseñor Buitrago fue la organización pastoral en todas sus áreas: profética, litúrgica, social, vocacional y familiar; se preocupó por la vinculación de la juventud en el apostolado; se interesó igualmente por la integración de los religiosos y religiosas a la pastoral diocesana, así como la cohesión y fraternidad del clero diocesano.

 

Con ocasión de los 25 años de la Diócesis se celebró en toda ella una Misión, cuyos frutos fueron abundantes; esta misión fue una consoladora y profunda aplicación del llamamiento hecho por el Santo Padre en su Exhortación Apostólica «Evangelii Nuntiandi», sobre cuyo texto y espíritu se programó. En 1980 se trasladó de Chía a Zipaquirá la sede del Instituto Catequístico y se le dio el nombre de «Centro de Evangelización y Catequesis de la Diócesis de Zipaquirá»; desde entonces y bajo la dirección de Mons. Emigdio Piñeros, se están atendiendo, además de los cursos para formación de catequistas, retiros, encuentros y convivencias.

 

La Diócesis ha sido siempre bendecida por Dios con abundantes vocaciones; en una primera etapa nuestros sacerdotes recibieron su formación en el Seminario Mayor Arquidiocesano de Bogotá; empero, a mediados de 1979 el Señor Cardenal Arzobispo de Bogotá comunicó a nuestro Obispo que el cupo de su Seminario no permitía recibir más seminaristas nuestros.

 

Después de mucho cavilar se llegó a la siguiente conclusión: comprar a la Comunidad de los Padres Eudistas las edificaciones que ellos poseían en Tocancipá para ubicar allí nuestro Seminario Menor y transformar el edificio que dejaba el Menor en Zipaquirá con el fin de situar allí el naciente Seminario Mayor. Monseñor Rubén Buitrago aseguró la presencia de los Padres Sulpicianos para la dirección del Seminario Mayor con la ayuda de algunos sacerdotes diocesanos; de esta manera el 8 de febrero de 1981 se inició la vida del nuevo Seminario Mayor de San José, con 19 alumnos de Zipaquirá, 7 de Facatativá y 3 de Girardot; la inauguración solemne se efectuó el19 de febrero con la presencia del Señor Nuncio, Monseñor Angelo Acerbi, y de los señores Obispos de Zipaquirá, Facatativá y Girardot, y el Auxiliar de Bogotá Monseñor Gabriel Romero.

 

Correspondió a Monseñor Buitrago la empresa de remodelar, la sede adquirida por Monseñor Buenaventura Jáuregui para la instalación de las oficinas de la Curia Diocesana, y trasladar allí las dependencias. Ejerciendo su labor pastoral, el día 27 de septiembre de 1991, descansó en paz Monseñor Buitrago para ir a reunirse para siempre con el Pastor de los Pastores.

 

El crecimiento del presbiterio diocesano, durante el episcopado de Monseñor Rubén Buitrago, ha sido muy significativo. A diferencia del primer momento de la Diócesis, es joven en su mayoría. Esta juventud, unida a la madurez de la Diócesis, impulsa no solamente la vida de las comunidades sino que es factor decisivo en la apertura de la diócesis al servicio a otras jurisdicciones eclesiásticas de nuestra patria. Durante estos años, obras como el Instituto Catequístico, el Foyer de Charité, “El Paraíso” en Cogua y el Centro de Animación Misionera en Gama., señalan marcados compromisos y tareas en el quehacer de la Diócesis. También los grupos de laicos en los diversos Movimientos Apostólicos y con el vigor de los más variados carismas, van preparando la Diócesis para los mayores retos.

 

En esta rápida mirada histórica no se puede dejar pasar cómo en esta época dan un impulso muy importante a la Evangelización de nuestra Diócesis, entre otros: el Movimiento Emproista de jóvenes, los Cursillos de Cristiandad, los Encuentros Matrimoniales, el Movimiento Carismático, las Comunidades Neocatecumenales, junto con otras asociaciones laicales que vienen trabajando desde el inicio de nuestra Diócesis como son la Legión de María y la Adoración Nocturna. En la organización parroquial han sido muy importantes las Comunidades Eclesiales de Base, los grupos de Oración, los grupos de matrimonios, los grupos juveniles. Para el momento actual, en que vivimos la “Nueva Evangelización de nuestra Diócesis”, puede decirse que los agentes laicos de pastoral han sido formados, en su gran mayoría, en esta época.