Matrimonios

Sacramento del Matrimonio

“La alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevada por Cristo Nuestro Señor a la dignidad de sacramento entre bautizados” (CIC can. 1055, §1) (catecismo de la Iglesia Católica N° 1601)

“Lo que Dios ha unido, no lo separe el Hombre” (Mt 19,6)

En Capilla Privada En la parroquias donde vive uno de los novios

CELEBRACIÓN DEL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO EN CAPILLAS PRIVADAS AUTORIZADAS POR EL SEÑOR OBISPO DE LA DIOCESIS DE ZIPAQUIRÁ

  1. Partida de bautismo de los novios. Si es de otra diócesis debe tener la autenticación de la Curia respectiva.
  2. Registro civil de nacimiento de los novios.
  3. Partida de Confirmación de los novios, si no está anotada en la partida de bautismo.
  4. Certificado del curso prematrimonial.
  5. Fotografía de cada uno de los novios.
  6. Fotocopia de la cédula de ciudadanía de los novios.
  7. Fotocopia de la cédula de ciudadanía de los dos (2) padrinos.
  8. Si tienen hijos para legitimar, presentar las partidas de bautismo y registros civiles de nacimientos de ellos.

Acordar con el sacerdote las informaciones con un mes de anticipación.

INSTRUCTIVO PARA NOVIOS

IMPORTANCIA DEL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO

“La unión matrimonial del hombre y la mujer es indisoluble, Dios mismo lo estableció: “Lo que Dios unió, que no lo separe el hombre” (Mt 19,6; Catecismo 1614).

 

LUGAR PROPIO DE LA CELEBRACIÓN DEL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO

El lugar propio para la celebración del sacramento es el templo parroquial (Cfr. Canon 1115). Sin embargo, el Obispo atendiendo a las solicitudes que hacen los novios ha autorizado algunas capillas privadas.

PASOS A SEGUIR PARA LA CELEBRACIÓN DEL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO

Diálogo con el párroco de la parroquia a la cual pertenece uno de los novios y presentar los siguientes documentos:

  • Partidas de Bautismo de los novios.
  • Partidas de Confirmación de los novios.
  • Registro civil de cada uno de los novios.
  • Certificado del curso pre-matrimonial.
  • Una foto de cada uno de los novios.
  • Fotocopia de la cédula de los dos (2) testigos (padrinos) de la celebración.
  • Si tienen hijos, registros civiles de ellos y partidas de Bautismo (si están bautizados).
  • Acordar las informaciones matrimoniales con el párroco.
  • LICENCIA MATRIMONIAL, solicitada al párroco propio para entregar al párroco a donde pertenece la Capilla Privada.
  • Cuando el sacerdote que va a presenciar (celebrar) el matrimonio no es de una parroquia de la Diócesis de Zipaquirá, se debe entregar fotocopia de las facultades ministeriales al párroco. 
  • Después de la celebración se debe registrar el matrimonio por lo civil con la partida autenticada por la Curia Diocesana de Zipaquirá.

ARANCEL

El arancel para la celebración del sacramento del matrimonio en capillas particulares será el que está vigente por la Diócesis para cada año. Tiene la siguiente distribución:

  • Ayudar a los fieles de la parroquia en donde se encuentra el sacerdote que los atiende.
  • Un porcentaje al sacerdote que presencia (celebra) el matrimonio.
  • La mayor parte está destinada para ayudar a los sacerdotes enfermos o mayores en el Centro Sacerdotal y ayudar a las parroquias pobres que pasan dificultades económicas o están en proceso de construcción de un templo.

El arancel será cancelado directamente en la tesorería de la Curia diocesana de Zipaquirá, Calle 5 # 7-20, teléfonos: 8523010, 3133504166 y 3133504170, ext. 212

  • AUTORIZACIÓN DEL SEÑOR OBISPO EN LA CURIA

Los novios deben presentar la licencia del matrimonio, dada por el párroco de la parroquia en donde hicieron las informaciones, en la oficina de cancillería de la curia diocesana para tener el visto bueno.

SUGERENCIAS PASTORALES

  • Mantener desde el comienzo del proceso una comunicación clara y auténtica, tanto con el párroco propio de la parroquia a donde pertenece la capilla privada, con la curia diocesana y con las personas del lugar donde se va a celebrar el matrimonio.
  • La Iglesia es casa y escuela de comunión, por lo tanto estamos llamados a un trato fraterno y educado.
  • Con respecto al aporte económico los fieles deben contribuir como católicos a apoyar las necesidades de las comunidades parroquiales de escasos recursos; esto lo pide la fe y la caridad cristiana.
  • Los esposos están llamados a vivir como discípulos y misioneros, testimoniando la unidad de su vida matrimonial.

Zipaquirá, 13 de mayo de 2012