PREPAREMOS LA ASAMBLEA PASTORAL 18/18

En lo que respecta a las parroquias…

¿Qué debemos tener en cuenta en este primer semestre para realizar bien esta evaluación?

  1. Unirnos en oración frecuente por esta Asamblea y su proceso de preparación, celebración y aplicación. ORACIÓN
  2. Reunir en parroquia al Consejo de pastoral parroquial (CPP) y coordinadores o representantes de los Comités parroquiales existentes para repasar los seis objetivos del Quinquenio y las metas que deseamos al final del Quinquenio.  OBJETIVOS PRP 2014-2018
  3. Dar a conocer al CPP y los coordinadores de los Comités parroquiales el Guion o esquema para evaluar cada uno de los seis objetivos. GUÍA PARA EVALUAR EL QUINQUENIO 2014-2018
  4. Repasar el Manual Introductorio en los dos primeros capítulos para volver a tener presente el ideal de una parroquia que sea comunidad de discípulos misioneros. Este repaso puede ser distribuido en dos o tres encuentros con el CPP y los diversos Comités parroquiales con la presencia del sacerdote. MANUAL INTRODUCTORIO CAP. 1 Y CAP. 2
  5. Luego de haber hecho los pasos anteriores ya están preparados en parroquia para adelantar la Evaluación de cada uno de los seis objetivos. Hay que tener en cuenta que esta evaluación se puede distribuir, en una primera etapa, por Comités parroquiales o por grupos, por ejemplo:
  • El Comité de pastoral misionera o los agentes que trabajan en este campo misionero se encargan de evaluar el Objetivo 2, 5 y 6;
  • El Comité de catequesis o algún grupo de catequistas que estén en la escuela EFCCA se encargan del Objetivo 2, junto con el Comité de pastoral familiar;
  • El Comité vocacional y el de pastoral social o los agentes que trabajan en estos campos se encargan de evaluar el Objetivo 3;
  • Algunos integrantes del CPP se encargan de evaluar el objetivo 1 y 4.
  • Después de realizado este trabajo evaluativo por grupos o Comités, viene la segunda etapa donde el párroco reúne a los representantes de cada grupo para que cada uno presenta por escrito el trabajo evaluativo y entre todos revisen, corrijan y completen esta Acta evaluativa que se pasa al Vicario episcopal de zona antes del 15 de junio.

Miremos en detalle los objetivos a evaluar:

Primer objetivo del QuinquenioObjetivo 1 del PRP

Este objetivo habla del proceso evangelizador. Como su nombre lo dice es un proceso, es decir, un camino que lleva etapas sucesivas y que van encadenadas una a otra. Hace referencia a tres momentos que deben estar presentes permanentemente en toda la evangelización parroquial y los podemos comparar con el trabajo en una huerta donde se siembra, se cuida la planta y se cosecha (Ver: Lc 8, 5-15):

 

 

a)  Acción  misionera (siembra): Llevar el anuncio de Jesucristo a todos los fieles (en terrenos aún no explorados o que se han erosionado), el cual va acompañado de testimonio y la acción caritativa que también es otra forma de anuncio del Resucitado. El fruto que se espera de esta siembra es la acogida personal de Cristo en la fe y el paso a la conversión e identificación con Cristo dentro de una pequeña comunidad parroquial.

b) Acción catequética-iniciatoria (cuidado de la planta): formación en la fe y vida cristiana a los que inician su vida de fe con el anuncio misionero o a quienes requieren de un refuerzo y una profundización en su formación discipular. Los espacios para este cuidado o formación incluyen la preparación a los sacramentos, pero también abarcan las etapas de niñez, juventud, vida adulta, vida laboral y profesional y, de manera privilegiada, las pequeñas comunidades parroquiales.

c) Acción pastoral (cosecha): Para los fieles que ya han recibido el anuncio misionero y han sido formados en la fe y la vida de discípulos llega la hora de la cosecha que es su acción misionera y apostólica en su ambiente propio (social, laboral, educativo, etc.) y dentro de la Iglesia, bajo la orientación del párroco y el Obispo.

 



La pregunta de la evaluación entonces se refiere a qué tanto se ha asumido este proceso como el camino esencial o básico para llevar adelante una auténtica evangelización. Se analizan primero las personas (sacerdotes, agentes de pastoral, colaboradores, empleados) para detectar si en su mente, corazón y voluntad está sembrado este principio. En segundo lugar se miran los espacios o campos más importantes de la pastoral para ver si allí aparecen signos de este proceso evangelizador. Aquí nos hacemos la pregunta ¿En la parroquia estamos sembrando el Evangelio en nuevos terrenos, cuidamos su crecimiento y cosechamos frutos de nuevos apóstoles a través de la catequesis, la vida litúrgica con sus sacramentos – especialmente la Eucaristía –, de la homilía, de los grupos parroquiales, de los instrumentos de evangelización como la emisora, de las actividades de religiosidad y piedad popular?

Un ejemplo de esta penetración del proceso evangelizador lo podemos ver en la pastoral juvenil de la parroquia con base en estas preguntas:

  1. ¿Se hace una acción misionera con todo tipo de jóvenes que les lleve el anuncio de Jesucristo con un lenguaje y método apropiado?
  2. ¿Se tienen procesos de formación en la fe de los jóvenes con la ayuda de los textos de itinerario 5, 6 y 7 del Instituto de catequesis y de otros medios apropiados?
  3. ¿Se promueve el liderazgo cristiano de los jóvenes en su ambiente propio y dentro de la vida pastoral?

Segundo objetivo del Quinquenio.  Objetivo 2 del PRP

Este objetivo hace referencia concreta a tres Comités fundamentales o básicos de la pastoral de una parroquia: misionero, catequesis, familiar.

Para hacer la evaluación de este objetivo es necesario que el párroco se reúna con sus tres Comités (de estas tres pastorales) o con los agentes de pastoral que le colaboran en estos campos, si acaso no tiene Comités. En esta reunión es bueno volver a repasar cuáles son los OBJETIVOS de cada una de estas pastorales básicas, por ello se recomienda ir a los manuales o el texto que está citado antes de “Objetivo 2 del PRP documentos referencia”.

  • Con relación a pastoral misionera la tarea fundamental es la MISIÓN PARROQUIAL FAMILIAR.
  • Con relación a la catequesis la tarea que en este momento más se ha de impulsar es la INICIACIÓN CRISTIANA  a través de los itinerarios para niños y jóvenes o a través de la formación en la fe para adultos en pequeñas comunidades.
  • Con relación a la pastoral familiar la tarea importante es mejorar los procesos de preparación integral y gradual al matrimonio e impulsar el acompañamiento y la educación integral de los miembros de la familia.

Para llevar adelante estas tareas y otras que mencionan los Manuales, se hace necesario contar con un Comité en cada pastoral. Deben ser tres Comités porque son campos especializados.

Estos Comités los conforman preferentemente aquellos discípulos que ya han recibido y acogido la semilla del anuncio misionero (etapa de siembra) y han sido formados en su fe y vida cristiana (etapa de cuidado y crecimiento de la planta). En otras palabras, los Comités recogen la cosecha de apóstoles y el ideal es que se logren integrar allí antiguos y nuevos.

Aquí conviene volver a recordar cuál es la identidad y misión de cada uno de los tres comités básicos, por ello se pide que el párroco con cada comité vuelva a la lectura de los Manuales parroquiales en estos párrafos concretos (Ver: “Objetivo 2 del PRP documentos referencia”)

Las preguntas son concretas: ¿Se ha logrado conformar el Comité y se ha brindado formación especializada a estas personas? ¿Se tienen los datos de nombres y direcciones de estas personas? ¿Reciben formación espiritual y doctrinal? ¿El párroco junto con el Comité ha elaborado un proyecto concreto pastoral de acuerdo a las necesidades de la parroquia? ¿Este proyecto está por escrito y se ha puesto en ejecución? ¿Qué resultados han tenido de esta siembra?

Tercer objetivo del Quinquenio. Objetivo 3 del PRP 

Este objetivo hace referencia concreta a dos Comités de pastoral de una parroquia: EL Comité de pastoral vocacional y el Comité de pastoral social también llamado COPPAS.

Para hacer la evaluación de este tercer objetivo se sigue el mismo esquema del objetivo 2. Para ello se recomienda ir a los Manuales parroquiales de estas dos pastorales o hacer lectura del documento “Objetivo 3 del PRP documentos deferencia”.

  • Con relación a la pastoral vocacional se revisa en qué medida se promueve en la parroquia una cultura vocacional en todos los agentes de pastoral para que se sientan comprometidos con esta promoción y acompañamiento vocacional, igualmente se evalúa la cercanía y trabajo con niños y jóvenes en todos los ambientes en que se desenvuelven para plantearles la llamada de Jesús.
  • Con relación a la pastoral social se busca la cercanía efectiva y caritativa a los pobres y los que sufren, yendo más allá de la asistencia y promoviendo procesos de formación humana, cristiana y de capacitación laboral.

Las preguntas concretas sobre los Comités son iguales al del objetivo 2.

Cuarto objetivo del Quinquenio: Objetivo 4 del PRP 

Animar y acompañar a los agentes de pastoral y sus familias, contando con la ayuda de las Delegaciones episcopales y los Manuales parroquiales de pastoral, para que se impulse la vida  espiritual, la formación doctrinal y pastoral de estas personas y lleguen a ser promotores de la renovación de sus comunidades.”

Este objetivo está orientado hacia los agentes de pastoral o colaboradores más constantes de la parroquia. Por ello conviene hacer la evaluación entre el mismo sacerdote y estos agentes para ver en qué medida se ha dado:

  1. Un ambiente alegre y cordial de integración y comunión. Preocupación o atención del sacerdote, visita a las familias de sus agentes, cercanía con todos, acogida, capacidad de escucha y orientación, corrección fraterna. De parte de los agentes hacia el sacerdote también se analiza la confianza, el compromiso constante, la capacidad de diálogo y docilidad, la sinceridad y el apoyo en la oración, entre otros.
  2. Un proceso de formación: en el campo humano, espiritual y pastoral. Este punto es muy importante y no debe pasarse por alto en la evaluación.
  3. Consolidar un fondo pastoral parroquial que apoye la formación, la integración, las celebraciones y el apoyo a estos agentes.
  4. La realización anual o semestral de una Asamblea donde se congreguen alrededor del párroco todas las fuerzas vivas de la pastoral parroquial (Ver: 5A. La asamblea parroquial – documentos de referencia.

Con esta evaluación se detectan las fortalezas y debilidades en cada uno de estos cuatro campos. Del grupo de fortalezas se seleccionará la más relevante y también de las debilidades. Igualmente se hace el ejercicio de buscar de esta mayor debilidad cuáles son sus causas.

Quinto objetivo del Quinquenio: Objetivo 5 del PRP

Llevar adelante la Misión Permanente con el anuncio salvador, motivando nuevos misioneros propios que tengan espíritu evangelizador para que todos los fieles en sus diversas edades, ambientes y situaciones reciban de forma constante el llamado de Dios al discipulado misionero vivido en comunidad.”

El quinto y sexto objetivos van de la mano porque hacen referencia al proceso misionero. Recordemos que este proceso comienza con la siembra de la Palabra a través de la MISIÓN PARROQUIAL FAMILIAR y culmina con la conformación de PEQUEÑAS COMUNIDADES PARROQUIALES a cuyo frente se designa un animador.

El párroco reunirá a su Comité parroquial misionero para evaluar este quinto objetivo. Si no hay Comité se reunirá con aquellas personas que han colaborado como misioneros. Lo que hay que evaluar son estos aspectos:

  1. ¿Se sabe qué es la Misión Parroquial familiar? ¿Se conocen los textos? ¿Se han hecho adaptaciones de este libro de la Misión parroquial familiar por parte de la parroquia?
  2. ¿Se ha realizado la Misión parroquial familiar? ¿Cuándo y dónde? ¿Con quiénes y qué frutos se obtuvieron? ¿Cada cuánto se ha hecho esta siembra misionera en los últimos cinco años? ¿Han tenido apoyo de la Delegación episcopal de pastoral misionera?
  3. ¿Para la misión se ha contado con misioneros propios? ¿Cuántos? ¿Qué formación recibieron? ¿Qué ha pasado con estos misioneros? ¿Han surgido nuevos misioneros? ¿Cómo surgieron estos nuevos misioneros?
  4. ¿Se ha realizado la misión parroquial familiar con niños y jóvenes? ¿Cómo lo han hecho y qué frutos han obtenido? ¿Han tenido el apoyo de la Delegación episcopal de pastoral de niños y juvenil? ¿Hay infancia misionera? ¿Hay grupo juvenil misionero?
  5. ¿Se ha hecho uso de diversos medios de comunicación y redes sociales para llevar el anuncio misionero?
  6. ¿El Comité parroquial misionero cuenta con un fondo económico que apoye esta pastoral?

Con estas preguntas vamos respondiendo al Guion de evaluación y descubrimos fortalezas y debilidades. Luego volvemos a hacer el trabajo de seleccionar la mayor fortaleza de todo este trabajo de la Misión parroquial familiar y cuál es la mayor debilidad para dejar por escrito cuáles son las posibles causas de esa debilidad.

Sexto objetivo del Quinquenio: Objetivo 6 del PRP 

Impulsar la conformación y desarrollo de pequeñas comunidades parroquiales (PCP) que sean fruto de la Misión Parroquial Familiar, fortaleciendo su identidad y su tarea con la guía de los textos de la Diócesis para que la parroquia llegue a ser comunidad de comunidades de discípulos misioneros de Jesucristo y de la Iglesia.”

Este último objetivo de evaluación del Quinquenio lo trabaja el párroco con su Comité parroquial de pastoral misionera, pero también se puede ayudar de los animadores de las pequeñas comunidades.

El diálogo sobre estas pequeñas comunidades puede girar en torno a estas preguntas:

  1. ¿Qué frutos hemos cosechado de la siembra misionera de la Misión parroquial familiar? ¿Si no hemos obtenido frutos por qué se ha dado?
  2. Si hemos cosechado el fruto de las pequeñas comunidades ¿cuántas hay, dónde se encuentran, cuántos las conforman y quién es el animador(a) de cada una?
  3. ¿Contamos en la parroquia con un directorio de todos los que integran las pequeñas comunidades?
  4. ¿Cada cuánto se reúnen esas comunidades y qué actividad realizan en cada encuentro? ¿Cuál es la agenda de la reunión ordinaria de una pequeña comunidad? ¿Qué dificultades han tenido estas pequeñas comunidades y por qué?
  5. ¿El párroco y los animadores de las pequeñas comunidades conocen y han estudiado la “GUÍA BÁSICA PARA LA PCP Y SU ANIMADOR”? ¿La han puesto en práctica?
  6. ¿Los animadores de las pequeñas comunidades llevan adelante un plan de formación espiritual y en liderazgo de grupo? ¿Conocen y han estudiado el texto: “SI CONOCIERAS EL DON DE DIOS”?
  7. ¿EL párroco y los animadores de las pequeñas comunidades conocen el texto LOS QUE CREEMOS EN CRISTO VIVIMOS UNIDOS? ¿Les ha servido para el impulso del primer año de vida de la pequeña comunidad?
  8. ¿Cuentan con un coordinador parroquial de pequeñas comunidades? ¿Qué tareas cumple? ¿Realizan un encuentro periódico celebrativo de todas las pequeñas comunidades? ¿Las pequeñas comunidades participan en la Misa dominical o tienen alguna responsabilidad en ella?
  9. ¿En las reuniones de las pequeñas comunidades que ya llevan más de dos años se siguen los textos CREZCAMOS JUNTOS EN LA FE DE LA IGLESIA? ¿Se conocen estos textos y se han comprado para todos los integrantes de las pequeñas comunidades?
  10. ¿Las comunidades y sus animadores conocen el material de LECTURA SANTA- CICLO A, CICLO B? ¿Los tienen en cuenta para sus reuniones en el momento de oración?
  11. ¿Qué aspectos creativos o novedosos han realizado las pequeñas comunidades? ¿Qué tipo de adaptaciones han hecho las pequeñas comunidades a los ambientes y edades de los integrantes?

Como se trabajó en los anteriores objetivos, un secretario del grupo va tomando nota de los diálogos y pone por escrito las respuestas para ir llenando las casillas del Guion con las fortalezas y debilidades. Luego se escoge entre todos la mayor fortaleza de esta experiencia de pequeñas comunidades y cuál es la mayor debilidad o problema. Se finaliza enumerando las posibles causas de esa problemática.

CONCLUSIÓN

Después de haber puesto por escrito en computador o a mano las respuestas a estos seis objetivos del Quinquenio, el párroco hace llegar esta documentación al Vicario episcopal de su zona antes del 9 de junio. Si el informe se entrega escrito a mano se recomienda que la persona que lo hace tenga letra legible.

Hay que recordar que una copia de la evaluación reposará en la parroquia y otra copia se pasa al Vicario episcopal. Este documento es muy importante guardarlo para cuando haya cambio de párroco y entregarlo con datos actualizados.