CONTACTO
Dirección:
Casa parroquial, Fúquene – Cundinamarca
TELÉFONO
WHATSAPP:
CORREO:
Horario Misa
Fúquene: Lunes, a viernes : 7:00 AM. y domingos 12 : 00 AM
Capellanía : Martes, jueves y viernes 6.00 PM y Domingo 9.30 AM
Veredas: Sábados y Domingos.
CONFESIONES
Después de las eucaristías.
Horario de Atención
DESPACHO PARROQUIAL
Lunes a viernes: 9:00 am-1:00 pm y 3:00 pm -5:00 pm
Domingos: 9:00 am – 12:00m
UBICACIÓN
Historia
El territorio que hoy ocupa el municipio de Fúquene estuvo poblado por tribus pertenecientes a la familia lingüística de los Chibchas, quienes a finales del siglo XVI continuaban viviendo en 3 rancherías: Fúquene, Nomogua y Coba. Toma su nombre probablemente de un cacique al igual que otros pueblos muiscas. Según Miguel Triana la palabra Fúquene está formada por «Fu” y «Qyny» que quiere decir «Lecho de la zorra o lecho de Dios» a quien se le rendía culto en la isla grande de la laguna de Fúquene.
Geografía
El municipio comprende la inspección departamental de Capellanía y tiene un área de 75 km2 de los cuales 70 pertenecen al clima frío y los 5 restantes corresponden al clima de páramo. Está situado a 2.870 metros sobre el nivel del mar y su temperatura está entre los 11 y 13 grados. Limita por el norte con Ráquira (Boyacá); por el sur con Ubaté; por el oriente con Guachetá; y por el occidente con Susa. Tiene 4 veredas y 13 sectores de vereda y el casco urbano.
Demografía
Se estiman que habitan alrededor de 5700 habitantes.
Economía
Sus principales fuentes de ingreso son la ganadería y la agricultura, con cultivos de cebada, papa, trigo, maíz, fríjol y legumbres.
Educación y Cultura
Actualmente existen 11 escuelas en las veredas y dos centros de educación media localizados en sus dos centros urbanos. El colegio de Capellanía tiene hasta el grado 11º con 250 alumnos y el colegio de Fúquene tiene hasta el grado noveno con 50 alumnos.
Aspecto religioso
Tiene como patrón de su templo a San Isidro, cuya fiesta anualmente manifiesta la máxima religiosidad de sus vecinos. En los primeros tiempos veneró a la Virgen del Campo, con el fin de que protegiera los cultivos de las duras heladas que azotaban los campos. Desde 1888 hasta 1993 han pasado 117 sacerdotes, entre frailes y sacerdotes diocesanos.
